Unidad y lucha popular  para vencer al neoliberalismo.

La creciente crisis política del macrismo abre la posibilidad de construir su derrota y por lo tanto la necesidad urgente de reconstruir las herramientas político-electorales del proyecto nacional y popular.  Esta situación desató un debate en torno a la necesaria unidad para lograr ese objetivo. Lo novedoso de la situación es el alcance y las características que debería tener esta unidad.

Sería prudente aclarar que la derrota del macrismo no significa necesariamente la desaparición del neoliberalismo como proyecto político en nuestro país. Sería un error catastrófico subestimar, las capacidades del enemigo que enfrentamos, como ya lo hicimos en varias oportunidades.

El neoliberalismo aún puede darnos muestras de densidad y potencia política ya que se encuentra arraigado en la conciencia y la cultura de una parte importante de nuestro pueblo. Incluso no se descarta que un sector del peronismo sea arrastrado, en todos los sentidos, hacia una opción de derecha “confiable” que garantice la gobernabilidad, bajo la tutela del FMI y la Embajada de EEUU.

Por lo tanto la unidad de los diversos sectores del peronismo, el kirchnerismo y la izquierda debería tener un anclaje en coincidencias programáticas o documentos que se empiezan a definir en algunas de las múltiples acciones de la resistencia popular. Uno de los documentos fue leído en el acto del 9 de Julio en el Obelisco por los actores Carolina Papaleo y Gerardo Romano. Allí se afirmaron cuestiones como: “Rompamos las cadenas que nos impone el acuerdo alcanzado por el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional” o “las cadenas de un ciclo veloz y brutal de endeudamiento externo, que pretende condenar a generaciones de argentinas y argentinos a seguir pagando los negocios que están haciendo unos pocos”.

O también propuestas como: “Debemos avanzar hacia la nacionalización del comercio exterior, para que un puñado de multinacionales no transforme nuestra riqueza en un asiento contable en las ganancias que registran sus balances.” Este es el camino que debemos profundizar y llevar a todas las luchas.

Desde nuestras definiciones como integrantes de Unidad Ciudadana, consideramos que el camino, complejo y dificultoso de la unidad para enfrentar el plan de saqueo, es en las calles, es la unidad construida en cada barrio y en cada conflicto. Es la unidad para exigir un Plan de lucha a la conducción dormilona de la CGT y derrotar a Macri, el ajustador serial.

Esa verdadera unidad, que es más necesaria que nunca, que es urgente aquí y ahora,  se está construyendo en los múltiples escenarios donde el pueblo resiste. Habrá 2019 si hay un presente de lucha, acción y unidad popular.

Rolando Salas. Frente Grande Quilmes.